sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi primera Nocturna del Guadalquivir.

Mi primera Nocturna del Guadalquivir Quedamos alrededor de las 17:30 para salir de Punta Umbría, Acedo me vino a recoger con su coche, él iba con su mujer y su hijo, nos pasamos por Huelva a buscar a Fernando, llegamos de los primeros al Estadio Olímpico, alrededor de las 19:00, un poco más tarde llegaron el Gory y José Mora con sus familias. Tras charlar un rato y dar un paseo nos acercamos a saludar a otros compañeros de Punta que también van a participar en la carrera, hablamos y nos reímos un rato con algunas anécdotas de Juan Iglesias y Gory, además de otros que tienen bastantes carreras a sus espaldas, se me olvidaba, también comimos unos frutos secos isotónicos. Volvimos al coche para colocarnos el dorsal ponernos la ropa con la que íbamos a correr y echar la penúltima “meadilla”. De camino a la puerta del hotel, donde habíamos quedado previamente con más gente de Punta para la foto de familia, noto q mi cuerpo no está todavía preparado, necesitaba evacuar para sentirme vacio antes de comenzar la carrera, aprovecho y entro en el servicio del hotel y le dejo el “regalito”. .
Después de hacernos la foto salimos trotando suave hacia la línea de salida q está a unos 500m del estadio. Bueno, ya hemos llegado, algunos se nos han despistado y nos quedamos Fernando, Acedo y yo, hay gente por todos lados y más q están llegando, comenta el speaker q hay unas 16.000 personas, echo la vista atrás y no alcanzo a ver el final, es impresionante, una música cañera me tiene las pulsaciones a mil, estoy desando q de la salida, m apetece salir como los toros del burladero y reventarme corriendo, la música ha hecho el efecto q pretendía en mí, pero mi propósito para esta carrera era hacerla sin sufrir a un ritmo fácil, y era lo q iba a hacer.
Comienza la carrera, se meten gente d todas partes, es imposible mantener un ritmo, hay q salir del bullicio como sea, Acedo y Fernando se quedan un poco por detrás, yo poco a poco voy alcanzando el ritmo al q quería hacer la carrera, alrededor de 4´20”, se me acerca un chaval y m pregunta el tiempo al que voy, se lo comento y me dice q se queda conmigo que también le viene bien y fuimos compañeros de carrera hasta cerca del final. Cuando falta alrededor de un Km ya se escucha el rugido del estadio y la gente ovacionando a los que cruzan la meta, el cuerpo te pide q aceleres para llegar lo antes posible, pero mi cabeza sabe controlar esos impulsos y mis gemelos no están para darle mucha velocidad, vienen justitos. Entro en el estadio y comienza la fiesta, corredores grabando al público, la gente aplaudiendo, en definitiva, un gran premio para nuestro esfuerzo.