
Mis deseos para 2012.
Ahora que está tan de moda las varitas mágicas, eso deseo yo una varita mágica.
Que destruya las injusticias de este mundo, que no sean unos cuantos los que manejen a su antojo los hilos de los destinos de todos nosotros, esos que crean guerras y golpes de estado a su antojo, buscando abaratar la mano de obra o simplemente los derechos para luego construir lo que ellos mismos han destruido.
Una varita que acabe con esos que extorsionan a los campamentos de refugiados cortando la ayuda humanitaria para que acepten regresar a un país donde la marginación les espera de manera segura.
Una varita mágica que regule de una vez la especulación a la que nos someten los “mercados”.
Una varita mágica para que podamos saldar la deuda contraída con los bancos con la entrega de nuestra casa.
Una varita mágica que saque toda la porquería de este país, a todos los corruptos y mangantes y los metan en una isla perdida en medio del océano.
Una varita mágica que cree empleo digno para todos.
Una varita mágica que nos haga más tolerantes y menos xenofobos.
Una varita mágica que haga a los políticos servidores públicos y no siervos del voto.
En definitiva una varita mágica que cree un mundo más justo y nos haga más felices.




