martes, 11 de mayo de 2010

Compañero


COMPAÑERO... Dicen que dijo alguien alguna vez, la historia de un pueblo se escribe en sus calles, que yo he hecho mía, Porque también alguien dijo alguna vez que las palabras no tienen dueño, porque lo que siente cada uno cuando lee un poema o alguna historia, o incluso una noticia es propio e inigualable. Es por ello que de nuestro pueblo , ya que se está empezando ha reconocer a los padres de lo que un día empezó a ser Punta Umbría, que no son ni fauna ni flora de este magnifico pueblo, testigo que debemos recoger los que hoy somos hijos de este rinconcito del atlantico, e informarnos de quien fue cada uno de ellos para poder contarle algún día a sus nietos . Lógicamente tengo que hacer referencia a mi compañero, amigo y abuelo.

Sebastián Pomares García, si hay que poner un ejemplo de cómo un hijo quiere a una madre que lo adopta, podríamos poner el tuyo con Punta umbría. Compañero, como a ti te gustaba llamar a tu gente, que tal te va, supongo que bien, ya habrás “cogio” el terreno y estaréis montando vuestra particular romería en compañía de esa gente buena que poco a poco nos vá dejando. Seguro que sabes que Punta Umbría le ha querido dar tu nombre a un rinconcto de tu romería, muy cerquita de donde pasaste muy buenos momentos en compañía de tu gente, también está muy cerca de tu casa del Rincón, donde dejaste más de una anécdota que contar. ya sé que te falta un poquito de ría y de tus “casas baratas”, pero allí no les hace falta que le rotulen una calle para recordarte, y en la ría hay un barco amarrado con tu nombre que también te lleva a tu mar. A tu amigo Enrique, que está en plena forma, le han nominado también una calle en la romería, por cierto hablando de romería abuelo, como te gustaría ver trabajar a la hermandad, como tú y tu amigo Pedro lo hacíais. Me despido sin más compañero, amigo y por supuesto abuelo. Ya ves lo que es la vida al poco tiempo de irte volviste para quedarte obteniendo así la inmortalidad a tu recuerdo.

1 comentario:

  1. El recuerdo es todo lo que nos queda cuando lo demás parece disiparse como la niebla matutina una mañana de invierno. Me ha gustado que hayas desgranado un pedacito de la vida de tu abuelo a través de tus palabras. Hasta pronto compañero.

    ResponderEliminar